PSG de Francia bailó al Real Madrid en la semifinal del Mundial de Clubes. Los parisinos golearon 4 a 0, en un partido que resolvieron rápidamente en el primer tiempo, al irse al descanso 3-0 arriba (Real no se iba perdiendo 3-0 al vestuario desde el 2003, en un partido de la Liga española ante Sevilla).
El equipo de Luis Enrique, campeón de la Champions League, fue dueño absoluto de esa primera mitad. A pura posesión y presión al momento de recuperar la pelota, metió contra su arco al “Merengue” y forzó un par de errores clave.
Apenas iban cinco minutos cuando una desatención de Raúl Asencio fue aprovechada por Dembélé y Fabián Ruiz convirtió el 1-0. Los parisinos no aflojaron la marcha tras abrir el marcador. Dembélé continuó como punta de lanza y antes de los diez minutos obligó a un nuevo error, esta vez de Antonio Rüdiger, para anotar el 2-0.
A los 24 minutos, en una demostración de juego colectivo, Hakimi desbordó por derecha a pura pared con sus compañeros; llegó al área y asistió a Ruiz, que marcó su doblete personal y el tercer tanto de PSG. Fueron 15 toques sin interrupciones, hasta tocar la red.
En el complemento, PSG administró piernas, ya pensando en la final del domingo ante Chelsea de Inglaterra, que se jugará desde las 16 de nuestro país. A tres minutos para el cierre del juego, Ramos decretó el cuarteto de goles franceses después de una gran jugada, con toqueteo dentro del área, que el delantero definió con clase.
PSG es cosa seria. Tropezó con Botafogo de Brasil en la fase de grupos, pero en general aniquila a sus adversarios. Ahora liquidó a Real Madrid, como en la final de la Champions lo hizo con Inter de Italia (5-0). ¿Podrá deternelo, el Chesea de Enzo Fernández?







