Rompe barreras y hace historia en el para bádminton

Es villamercedino, tiene 31 años y superó barreras físicas, económicas y sociales. Es campeón nacional e integra la Selección Argentina.
5 de agosto de 2025
Martín, sonrisa plena, con ropa de Selección y medallas de campeón.

Martín Casini tiene 31 años, vive en Villa Mercedes, y venció barreras físicas, económicas y sociales para consagrarse campeón nacional de para bádminton. Comenzó su camino en el deporte en 2021, casi por accidente, cuando se sumó a una clase sin saber que ese momento sería el inicio de una carrera en alto rendimiento.

Hoy integra la Selección Argentina de para bádminton, es campeón nacional en singles y dobles, y se prepara para competir a nivel internacional.

Casini tiene acondroplasia, pero más allá de su condición, lo que lo define es su voluntad de superarse. De chico probó distintas disciplinas: fútbol, pádel, atletismo, y hasta fue campeón en los Juegos Evita. Sin embargo, ninguna le generaba el sentido de pertenencia que encontró en el bádminton. “Fui a probar por curiosidad, ni siquiera me gustaba al principio. Pero a las dos clases, mi entrenadora me llevó a un torneo en Córdoba. Ahí vi a los chicos de la Selección de mi categoría… y supe que eso era lo que quería para mi vida”, recuerda.

En julio se coronó campeón nacional en dobles y singles en el torneo disputado en Neuquén. Además, se animó a participar en un certamen convencional junto a jugadores senior de alto nivel técnico. Alcanzó los cuartos de final y, según él mismo relata, regresó con la certeza de que está en el camino correcto: “No fui a ganar, fui a superarme. Y lo logré. Me volví más satisfecho de lo que imaginaba”.

 

¿Qué es la acondroplasia?

Es un trastorno genético que afecta el crecimiento óseo, resultando en baja estatura y extremidades cortas. Es la forma más común de enanismo y puede ser heredada o surgir como una mutación nueva.

Martín en acción.

Va por más

Martín también practica powerlifting adaptado, disciplina paralímpica en la que ya fue subcampeón nacional. Entrena de lunes a viernes y se prepara para su próxima competencia en San Juan. Aunque su rutina es la de un atleta de élite, su realidad está lejos de la de un profesional: no cuenta con sponsor ni apoyo económico sostenido, viaja solo a los torneos y costea sus propios gastos. A pesar de eso, no se detiene. “Mis objetivos en ambas disciplinas son los mismos: superar mi marca personal. El rival soy yo mismo, y quiero que cada torneo me encuentre mejor que el anterior”.

Detrás de sus logros hay una red de apoyo fundamental: su equipo Mercedes Bádminton, su madre, sus compañeras, como Melina, los profes que le prestan espacios de entrenamiento, y las instituciones que lo acompañan. “Mi sueño es poder vivir del deporte. Hoy está lejos, pero gracias a mi mamá y a mis compañeros de entrenamiento puedo seguir compitiendo”, afirma.

 

Mensaje de vida

Casini viaja solo, pero no está solo. Cada torneo representa un desafío físico y emocional. Cada victoria es un paso más en una lucha que trasciende las medallas. “El deporte me ayuda a liberar emociones que tenía escondidas. Me da confianza, pero también me enfrenta a la inseguridad. Aprendí que para rendir tengo que estar enfocado. Adentro y afuera de la cancha”.

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