La causa por presunta administración fraudulenta, estafa y hurto en perjuicio del histórico club puntano GEPU dio un nuevo giro tras la incorporación de pruebas digitales que comprometen aún más a las autoridades denunciadas.
Según consta en el expediente, se certificaron cientos de transferencias realizadas desde la cuenta de Mercado Pago del club hacia las cuentas personales de Néstor Hugo Páez, su esposa Alejandra Ferrari y su hija Florencia Páez Ferrari.
Los peritajes contables revelan que el alias “gepusanluis.mp”, registrado bajo el CUIT institucional de GEPU, estaba vinculado a una línea telefónica a nombre de Florencia Páez Ferrari, lo que permitió identificar los movimientos y destinatarios de los fondos.
Las transferencias —muchas de ellas de carácter recurrente— suman miles de operaciones que, según la investigación, formaban parte de un mecanismo para retirar dinero del club utilizando distintas cuentas personales de la familia Páez-Ferrari.
Compras personales con fondos del club
Entre los gastos detectados se incluyen compras de mamaderas, pañales, cochecitos de bebé, alimento para mascotas, barra antivuelco de camioneta Chevrolet S10, comidas en Burger King, suscripciones a Netflix y Spotify, pagos de multas municipales, recargas de estacionamiento medido, prácticas médicas (como ecografías) y hasta pasajes de avión.
“Lo insólito es que el Mercado Pago del club se usaba como si fuera uno familiar”, describió una fuente cercana a la causa.
Transferencias a una asociación paralela
El informe judicial también detalla transferencias por más de $950.000 en 2025 hacia la Asociación Civil Escuela Generativa Club GEPU, una entidad que no tiene vínculo legal con el club madre.
Esa asociación —presidida por Ángel Federico Miranda Delicia, yerno de Páez y pareja de Florencia Páez Ferrari, hija de Paez— tiene como tesorera a Alejandra Ferrari, esposa de Páez y madre de Florencia.
Los investigadores consideran que la estructura funcionó como un vehículo para canalizar fondos del club hacia un circuito privado y familiar, reforzando las denuncias originales de los socios.
La causa, caratulada “Acosta Hugo Oscar y otros s/ Denuncia”, sigue en etapa de instrucción en la Justicia provincial.







