Luego de pasar un fin de semana entero y algo más en calabozos de distintas dependencias de Villa Mercedes, los detenidos que resultaron de los allanamientos, en los que encontraron casi 23 kilos de marihuana «creepy», tuvieron novedades sobre su futuro. Fue un 50 y 50 para los presuntos vendedores de drogas, que además son familiares entre sí. Dos de ellos, a saber, la hermana y el cuñado de uno de los dos principales sospechosos, no recuperaron la libertad, pero pudieron regresar a sus casas. Les otorgaron la prisión domiciliaria. Pero Sergio Gustavo Barroso, de 50 años, y Ariel Roberto Agüero, de 40, contra quienes siempre apuntaron las pruebas como los «regenteadores» de ese negocio ilegal, no zafaron de la cárcel. Y, en las últimas horas, el juez federal Juan Carlos Nacul dispuso su inmediato traslado al Servicio Penitenciario de San Luis por los siguientes 190 días, informaron los voceros de Relaciones Policiales. Mientras tanto la fiscalía continúa la investigación que llevó a los policías, a través de «Misión Sarmiento», a dar un significativo golpe al narcotráfico local al incautar la potente marihuana valuada en unos 345 millones de pesos.
En tanto, Analía Berta Barroso, de 47 años, y Facundo Ariel Agüero, de 21 años deberán acatar el encierro en los domicilios que hayan fijado ante la Justicia. El viernes estaban en la casa 10 de la manzana 2379 del barrio 640 Viviendas de Villa Mercedes, cuando los efectivos de Lucha Contra el Narcotráfico irrumpieron y hallaron los 22.905 gramos de marihuana. La sustancia estaba escondida en cinco cajas de cartón, que contenían 63 bolsas selladas al vacío, con la marihuana en forma de flores. Según los cálculos que hicieron los uniformados, esa cantidad es suficiente para elaborar unas 69 mil dosis, cuyo valor en la calle ronda los 345 millones de pesos.
El mayor de los imputados fue detenido en la casa 14 de la manzana 4174 del barrio 365 Viviendas. En los domicilios, además del estupefaciente, secuestraron unos 69 mil pesos, siete teléfonos, una moto marca Motomel, un auto Chevrolet Zafira y una Beta Motors Zontes de 310 centímetros cúbicos.
Los investigadores tratan de verificar si existen cámaras de video en los alrededores de las casas allanadas que tengan registros relevantes para la causa, realizar informes socioambientales, identificar con huellas y buscar antecedentes de los ahora detenidos y dejar asentadas cómo eran las circunstancias previas a los procedimientos.
La también denominada marihuana «cripy» o «cripa» pertenece a una variedad colombiana de la planta cannabis que es de alta potencia.