En junio de 2019 Joaquín Mana Sosa, el dueño de una constructora, acordó con una clienta de Villa Mercedes levantar una casa. Pactaron un pago, en cuotas. Pero, según denunció la mujer, ella cumplió con su parte del trato y el empresario no, porque jamás alzó su vivienda. Hoy, luego de siete largos años y una causa judicial de por medio, ambas partes llegaron a otro acuerdo: Sosa se comprometió a pagarle 15 millones de pesos a esa exclienta, para ponerle así un punto final a una denuncia que, si continuaba su curso en tribunales, podía terminar en un juicio en su contra.
El propietario de la constructora abonará todo en cinco cuotas iguales, de 3 millones de pesos cada una. La propuesta fue hablada entre la damnificada, su abogado, Nicolás Gil y el representante del empresario, Pascual Celdrán y presentada en una audiencia presidida por el juez de Garantías 2, Matías Farinazzo Tempestini.
El fiscal instructor 1, Maximiliano Bazla Cassina, prestó su conformidad para llevar adelante tal acuerdo. La única salvedad que le planteó al magistrado es que, en tanto esté pendiente el pago total, le imponga al denunciado la prohibición de salir del país y la obligación de fijar e informar un domicilio y teléfono.
El juez homologó la propuesta de reparación integral, pero recordó que ante su incumplimiento o atraso será disuelta. También hizo lugar a la solicitud hecha por el Ministerio Público Fiscal.
El dueño de la constructora está imputado por el delito de estafa, por no cumplir con un contrato que había firmado con la damnificada el 5 de junio de 2019. La denunciante abonó las cuotas pactadas y la vivienda nunca se construyó, expuso el fiscal.
