“ Por no perder un minuto de la vida, podemos perder la vida en un minuto”. Con esa frase, el secretario de Gobierno de Villa Mercedes, Germán Sepúlveda, advirtió sobre la peligrosidad de las maniobras que han detectado en las entradas y salidas de los colegios de la ciudad. Por eso, buscan mejorar el tránsito en horarios pico a través de la concientización.
Las declaraciones fueron realizadas en el streaming 1856, dónde el funcionario repasó cómo han avanzado con las políticas de seguridad vial que implementaron desde el comienzo de la gestión de Maximiliano Frontera en el municipio mercedino.
“Cuando asumió su primer mandato en 2019, él repetía una y otra vez que no queríamos más estrellas amarillas por víctimas fatales porque el índice era muy alto en ese momento. Después de mucho trabajo, se pudo reducir esa cifra y, a pesar de que seguimos lamentando la pérdida de una o dos personas por año, hemos avanzado mucho”, recordó.
Por eso, además de esos grandes accidentes, también se propusieron disminuir la cantidad de siniestros más pequeños, que siguen siendo frecuentes y serían evitables con mejores conductas a la hora de salir a las calles al volante.
“Hemos impulsado el control de las esquinas más conflictivas a través del sistema de fotomultas, hemos realizado operativos de concientización del uso de casco y hoy en Villa Mercedes es la infracción menos cometida, cuando en otras ciudades es la falta más común”, ejemplificó y resumió: “Hay muchísimas más cosas para trabajar y seguir, pero nos da pauta de que vamos en buen camino”.
Y uno de los aspectos en los que pusieron el foco fue en el gran desorden que se genera en los horarios pico, cuando los alumnos entran o salen de las escuelas y los alrededores se llenan de autos con todo tipo de infracciones.
“Suele ser a las 8, a las 12, a las 13, o por la tarde a las 17 o las 18. Nos encontramos con las puertas de los colegios embotelladas, pero con maniobras peligrosas, autos en doble o triple fila, con niños en las calzadas esperando para subir, motos saliendo de entre los autos,bicicletas pasando a contramano”, enumeró el funcionario.
Sepúlveda dijo que la situación les preocupa porque en caso de producirse accidentes, posiblemente las víctimas sean niños. “Ellos no tienen la culpa de la negligencia de sus padres”, afirmó.
Por eso, iniciaron una serie de reuniones con los directivos de los establecimientos educativos para acordar estrategias que permitan concientizar a los adultos, que son quienes conducen los vehículos y estacionan en cualquier parte con tal de llegar a tiempo.
“Cada colegio, además, tiene su particularidad y sus propios problemas. Entonces, la idea es trabajar juntos para llegar a los padres. No es necesario parar al frente del edificio, se puede estacionar a 50 o 100 metros y acompañar a tu hijo a la puerta, por ejemplo”, remarcó.
Mientras tanto, la implementación del sistema de fotomultas continúa de forma progresiva. Las cámaras y radares están activos y lanzan advertencias, pero todavía no realizan sanciones económicas a los infractores.







