El Gobierno de España aprobó una ley para regular la IA con multas millonarias

Ahora el texto será remitido a las Cortes para iniciar la tramitación parlamentaria. El proyecto prevé sanciones de 35 millones de euros para los casos graves.
26 de mayo de 2026
Crear imágenes falsas de contenido sexual con IA será considerado un caso grave.

El Consejo de Ministros en España aprobó este martes el proyecto de Ley para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial (IA). De esta forma, el Gobierno español busca sentar las bases de un nuevo marco regulatorio que garantice el uso confiable y ético de estas nuevas tecnologías, que toma como referencia el Reglamento Europeo de IA que ya se encuentra en vigor. Ahora, el texto será remitido a las Cortes para iniciar su tramitación parlamentaria.

El ministro de transformación digital, Óscar López, expresó en conferencia de prensa: “Creo que hemos dado un salto muy importante en un debate que es absolutamente civilizatorio. Estamos hablando de avanzar o retroceder”, dijo el ministro de Transformación Digital Óscar López, ante la prensa.

Valor de las multas

Para garantizar la correcta aplicación de la ley, el texto prevé un importante marco sancionador cuyas multas parten de los 6 mil euros para los casos más leves y llegan a los 35 millones de euros o el 7% del volumen de negocio para los más graves.

Los usos de la IA con multas más altas serán:

-Creación de imágenes falsas de contenido sexual.

-Uso de sistemas masivos de clasificación biométrica por razones de raza, credo, orientación política o sexual.

-Infracciones que afecten a grupos más vulnerables, como niños o personas con discapacidad.

Además, la futura ley recoge prohibiciones sobre usos que manipulen decisiones de forma subliminal, exploten vulnerabilidades de personas por edad, discapacidad o situación socioeconómica, o desplieguen sistemas diseñados para inducir conductas perjudiciales. También se contemplan casos especialmente sensibles vinculados al uso de sistemas capaces de detectar perfiles vulnerables para inducirlos a, por ejemplo, ingresar a plataformas de juego online.

Empresas y usuarios

Para las empresas, la Ley de IA supone un cambio de cultura regulatoria. A la hora de lanzar productos basados en IA habrá que verificar si el sistema entra en una categoría prohibida, si exige obligaciones reforzadas por ser de alto riesgo o si necesita medidas de transparencia adicionales.

Para los usuarios, el impacto se notará en algo muy concreto: saber cuándo están ante una imagen, un audio o un video manipulados, algo crucial en política, publicidad, entretenimiento y redes sociales, donde el límite entre lo real y lo artificial es cada vez más chico.

Asimismo, el proyecto aprobado no es todavía una ley definitiva. Tras la tramitación parlamentaria el texto puede sufrir cambios y negociaciones antes de su aprobación final. Y aún falta ver cómo encaja con la evolución del Reglamento Europeo de IA y con otras normas españolas vinculadas al entorno digital.

No te pierdas...