Arrancó a festejar frente a un televisor, dentro de cuatro paredes, siguió la celebración en la calle. Pero todo se le salió de control y la alegría se le acabó cuando lo detuvieron. Un hombre de Villa Mercedes pasó la madrugada de este jueves en la Comisaría 9°, luego de protagonizar una escena ya repetida en algunas calles de la ciudad, tras los triunfos de la Selección Argentina en el Copa Mundial de Fútbol. El miércoles no solo la ciudad de la Calle Angosta, sino toda la provincia, fue una auténtica fiesta. Salvo algunas excepciones de parte de quienes transformaron la euforia de la felicidad en trompadas y disturbios callejeros. En este último caso, quien perdió la compostura fue un vecino que se había ido a las manos con otros en cercanías a la plaza San Martín y cuando algunos policías llegaron para disuadir el enfrentamiento se atacó aún más. Subió al capot de una de las patrullas, rompió parte del móvil y agredió a los oficiales, hasta que finalmente consiguieron inmovilizarlo y esposarlo.
Los efectivos del Comando Radioeléctrico arribaron a la esquina de Pedernera y Chacabuco, luego de recibir una alerta sobre un incidente en inmediaciones de la plaza, que está frente al edificio de la Municipalidad. Cuando el personal acudió tres hombres estaban a las trompadas.
Apenas uno de ellos vio a la Policía, les demostró que miedo no le tenía y pateó la óptica delantera izquierda de una de las patrullas. Después se subió al auto y, desde el capot, agredió físicamente a los uniformados, comunicó Relaciones Policiales.
«Tras solicitar apoyo, lograron reducir y demorar al agresor, mientras que debieron retirarse rápidamente del lugar debido a que varias personas comenzaron a arrojar objetos contra los efectivos y el móvil policial», indicaron.





